Empieza a un ritmo sostenible
No intentes ganar toda la prueba en los primeros segundos. Busca una velocidad que te permita leer, escribir y corregir sin bloquearte al llegar a una palabra larga.
Mantén las mismas opciones que en tus pruebas anteriores. Añadir números o puntuación cambia la dificultad y hace menos útil una comparación directa con listas sencillas.
Detecta dónde pierdes continuidad
La curva muestra la velocidad media acumulada hasta cada punto, no la velocidad instantánea de ese segundo. Una bajada puede reflejar una pausa o correcciones; por sí sola no explica su causa.
Anota una dificultad concreta al acabar. Después usa un texto personalizado corto para repetir ese patrón con calma, sin convertir cada sesión en una carrera.
Compara varias sesiones
Revisa precisión y PPM juntas durante varios días. Un resultado estable suele dar una referencia más útil que una marca aislada obtenida con un texto especialmente fácil.
Si la última parte se mantiene cómoda, prueba cinco minutos. Si aparecen demasiadas correcciones, reduce primero el ritmo y vuelve a practicar con tres minutos y las mismas opciones.